sábado, 18 de mayo de 2013

MICROPOLITICA EN LAS ORGANIZACIONES ESCOLARES


TEORIA Y PRÁCTICA DE LA MICROPOLITICA EN LAS ORGANIZACIONES ESCOLARES
TERESA BARDISA RUIZ


LIC. PALOMA EDITH VENTURA VALENZUELA

Para referimos a la micropolitica en las organizaciones escolares es necesario identificar a las escuelas como espacios difíciles de estudiar por sus diversos factores: la estructura, totalidad e integridad de ellas; Además, las escuelas, como organizaciones, no pueden ser consideradas independientes del entorno. Y no es posible analizarlas sencillamente en términos de su adaptación a ese entorno.
En el contexto de la sociología weberiana, Bacharach y Mundell definen la micropolítica como la confluencia de diferentes lógicas de acción dentro de la organización; la forma en que los grupos de interés del entorno tratan de imponer sus lógicas de acción en la organización.

El modelo político en las instituciones educativas recibe cada día mayor reconocimiento por parte de teóricos y prácticos. Para reconocer y comprender la dimensión política de las instituciones escolares es necesario relacionar dos enfoques que generalmente se presentan disociados:
El enfoque interno: persigue estudiar y analizar las escuelas como sistemas de actividad política —en cuyo caso estaríamos hablando de micropolíticaeducativa—,

El enfoque estructural: presenta a la escuela como un aparato del Estado, responsable sobre todo de la producción y reproducción ideológica. Esta visión macropolítica de la escuela es necesaria, a su vez, para comprender su relación con el sistema económico, la justificación del currículo «oficial», el juego de intereses políticos e ideológicos que existen en la sociedad y en el sistema político en torno a la educación y a sus instituciones.

Es necesaria la superposición de ambos enfoques para lograr un conocimiento más aproximado de la realidad.

La imagen política de la escuela se centra en los intereses en conflicto entre los miembros de la organización. Estos, para lograr «sus» intereses, emplean diferentes estrategias, como, por ejemplo, la creación de alianzas y coaliciones, el regateo y el compromiso para la acción. La identificación de las estrategias y la selección de las más adecuadas para cada situación conflictiva requieren diversas habilidades en los actores.

Considerar a la escuela como un sistema político nos permite entenderla como una institución menos racional y burocrática de lo que tradicionalmente se ha creído que era.

La política organizativa surge cuando la gente piensa y actúa de modo diferente (Morgan, 1986:148). Por eso, reconocer a sus miembros como agentes políticos supone aceptar la complejidad y la incertidumbre en la vida escolar, y el empleo por parte de sus actores de diversas estrategias de lucha para poder alcanzar sus fines particulares o grupales. En la escuela se desarrollan, por una parte, dinámicas micropolíticas (repartos de poder, conflictos, negociaciones, coaliciones), y, por otra, dinámicas políticas, porque «la escuela desempeña, a través de sus prácticas y relaciones, un papel ideológico dentro del contexto sociocultural en el que está inmersa» (González, 1990:39).

La micropolítica de las escuelas ha recibido poca atención de teóricos e investigadores. Es un tema tabú en los debates serios, mientras que lo es de cotilleo en los encuentros informales, en los que se habla de «juego político», de «agendas ocultas», de «mafias organizativas» y de «maquiavelismo». Son temas que se abordan en la sala de profesores, en la cafetería y en los pasillos de la escuela, y, raramente, en un contexto más académico que propicie un análisis riguroso. Ello hace que se sepa poco de ese lado de la organización, que permanece oscuro.

Por otra parte, tal como ocurre en otros ámbitos de las teorías organizativas, la micropolítica no tiene bien establecido su campo de estudio. No existe una clara distinción entre el análisis de las organizaciones, la gestión y la micropolítica, y es objeto de estudio de una variedad de disciplinas: educación, psicología, antropología, sociología, economía, política... Quizás esta misma dispersión, esta variedad de enfoques desde los que se mira la vida cotidiana de las escuelas, ha impedido que emerja un enfoque interdisciplinar.

La perspectiva micropolítica plantea que el orden en las escuelas está siendo siempre negociado políticamente, y que por debajo de esa negociación hay una lógica interna (Bacharach y Mundell, 1993:427; Larson, 1997:315). El análisis micropolítico pone el acento en la dimensión política de la escuela, caracterizada en su interior por la presencia de intereses diferentes, por el intercambio, la influencia y el poder. Cada parte en la lucha intenta establecer la unanimidad alrededor de un sistema concreto de significado o lógica de acción. Para conocer la política educativa es primordial reconocer que las instituciones escolares son campos de lucha, que los conflictos que se producen son vistos como algo natural y no patológico, y que sirven para promover el cambio institucional, lo cual no significa que las escuelas presenten una situación de conflicto permanente.
EL PODER EN LA ESCUELA:
La autora nos menciona como en la escuela se identifican varios tipos de poder, el principal y legítimamente reconocido, el ejercido por el director, que podría considerarse el de mayor jerarquía y del cual se derivan los otros.
Sin embargo también nos menciona como surgen como contrapeso los grupos, generando que los centros educativos se conviertan en escenarios de lucha donde se muestran las relaciones de poder entre los diferentes actores.

Asi pues, se identifica a los directores como mediadores entre administradores y sociedad. Están en medio de la jerarquía organizativa y en medio del entorno político. Por eso, indica Goldring (1993:95), el concepto de gestor intermedio resulta particularmente útil para investigar las relaciones tripartitas entre directores, administradores de nivel superior y padres. Igualmente válido sería para el análisis micropolítico, desde nuestro punto de vista, añadir otros actores de la comunidad escolar, ya sean profesores, alumnos u otros grupos sociales. En cualquier caso, estas relaciones pueden ser complejas por las diferentes conductas esperadas por cada grupo, y aún dentro de ellas, y por las expectativas que tales conductas crean.

El director, como símbolo colaborativo, es uno de los elementos clave para formar y reformar; el peligro estriba en la manipulación y en la pasividad de los profesores aceptando la propia visión del director.
La autora enuncia la difícil tarea de adaptarse y acoplarse dentro del entorno escolar por parte de todos los actores, pues es un espacio vasto donde los intereses particulares se imponen a los generales.
Así también, aborda el tema del individualismo por parte de cada uno de los profesores, que en ocasiones de manera egoísta busca resaltar pero sin dar oportunidad a otros de trascender de igual manera, sino que busca el beneficio personal.

Lo mismo ocurre entre los alumnos, que a su vez, al verse inmiscuidos en un ambiente egoísta e individualista, buscan también los propios beneficios y en ocasiones olvidan la importancia de ser parte del todo que contribuirá a la mejora de la institución.

En conclusión, podría yo decir que la política, podemos encontrarla en todos lados. Por lo tanto, quien se auto declare “apolítico” erróneamente estará tratando de excluirse de la sociedad pues es un aspecto indisoluble sociedad y la vida política y sus ires y venires.




jueves, 9 de mayo de 2013

COSMOVISION EN LA ESCUELA PRIMARIA. UNA APORTACION A LA ANTROPOLOGIA EDUCATIVA


COSMOVISION EN LA ESCUELA PRIMARIA. UNA APORTACION A LA ANTROPOLOGIA EDUCATIVA
                                     GLORIA ORNELAS TAVARES


LIC. PALOMA EDITH VENTURA VALENZUELA

Hablar de cosmovisión en las escuelas nos remonta a los rasgos característicos de las escuelas, que los diferencias de otras instituciones.

Por ejemplo, podríamos mencionar las ceremonias y rituales, simbolismos; y en general, la relación Estado-educación-escuela, el fenómeno educativo, la institución escolar, sus autoridades, sus formas y mecanismos de gestión, el personal docente y no docente, las prácticas institucionalizadas en la escuela, los procesos de aprendizaje y enseñanza, la práctica docente, la disciplina, el control, la evaluación, el proceso escolar, el ingreso y el egreso de dicha institución educativa, además de los usos y costumbres para los tiempos festivos y los tiempos de trabajo. Dichos aspectos son producto de usos y costumbres de los actores en la sociedad.

Ahora bien, al hablar de la etnología, encontramos algunos autores que han abordado el tema como Paul Kirchhoff [1966]; la primera etnografía educativa mexicana, publicada bajo el título “Carapan” de Moisés Sáenz [1936]; los estudios sobre cosmovisión de Robert Redfield y su apoyo en Calixta Guiteras [1965], quien con matices fuertemente culturales y filosóficos dio lugar a la primera etnografía acerca de la visión del mundo sobre Mesoamérica. Además de diversas etnografías que aportan a la configuración de la etnografía mexicana, retomamos de Andrés Medina [1995, 1998 2000], sus profundas exposiciones sobre la historia de la etnología mexicana y sus principales aportes, así como sus actuales indagaciones sobre los ciclos festivos en pueblos originarios; de Alfredo López Austin [1980, 1994, 1995a, 1995b, 1996a, 1996b, 1998], sus estudios históricos sobre la cosmovisión mesoamericana expresados en mitos; y, de María Ana Portal [1988, 1996, 1997], sus aportaciones sobre la cosmovisión en estudios culturales en comunidades urbanas.
El pensar la investigación educativa desde la etnología mexicana nos permite caracterizar el concepto de cosmovisión, utilizándolo como categoría analítica, logrando establecer un nuevo marco de estudio de sistemas de denominación y clasificación de las concepciones, las creencias, los sistemas míticos y las representaciones a las que da lugar el campo de la educación.

Siendo nuestro país un lugar rico de tradiciones y costumbres, El concepto de cosmovisión surge así como una gran aportación al campo de la antropología educativa y la manera más pertinente de abordarlo, es a través de relacionar la historia local con las creencias sobre el campo educativo y sus vinculaciones con las prácticas simbólicas que se realizan de manera cotidiana y en la ritualidad propia de las dos escuelas.

miércoles, 1 de mayo de 2013

LUCILA PARGA. LA PERSPECTIVA DE GENERO EN LA EDUCACIÓN DE SECUNDARIA, LUCES Y SOMBRAS DE UN DEBATE.


“LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN LA EDUCACIÓN SECUNDARIA,
LUCES Y SOMBRAS DE UN DEBATE”

Lucila Parga


Lic. Paloma Edith Ventura Valenzuela.

En nuestros días, vivimos una época de globalización que ha generado desigualdades muy marcadas en los aspectos social, económico, de oportunidades, y notablemente también, de género.

Sobre todo en nuestro país, donde tristemente a lo largo de la historia las mujeres han sido víctimas del machismo y maltrato, considerándolas inferiores y sujetos de subordinación,  provocado lo anterior por una cultura falta de valores, heredada generación a generación.
Aun cuando en nuestros días las políticas públicas para brindar igualdad de oportunidades a hombres y mujeres han incrementado, para reconocerlos como sujetos semejantes en derechos y obligaciones, las situaciones que se viven en gran parte de la sociedad mexicana dejan en desventaja al sexo femenino.
Aun se sigue relegando a las mujeres a trabajos menos remunerados; aun se les siguen negando oportunidades de empleo por considerárseles menos capaces o “débiles” y “frágiles”; aun se siguen sacrificando mujeres brillantes que deben abandonar las escuelas o no pueden ingresar a ellas debido a la difícil situación económica familiar; aun sigue habiendo mujeres maltratadas, poco valoradas.
A nivel mundial, distintos movimientos feministas han poco a poco ido creando consciencia en una sociedad que desde siempre, ha visto a la mujer como “el sexo débil” y no solo los hombres, sino también las mismas mujeres, con una baja autoestima y falta de visión, han permitido ser consideradas menos que los hombres.
A la par de estos movimientos, se han logrado grandes reformas educativas en materia de derechos de las mujeres al acceso a la educación, brindándoles mayores oportunidades y derechos.
Nuestro México, un país de contrastes, no ha sido la excepción. Uno de los aspectos importantes fueron las reformas en las secundarias con relación a la curricula y los temas que se abordaban. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para  brindar a las mujeres la certeza de que se les considerará siempre como una igual con capacidades y oportunidades.
Factor determinante de éste cambio será la secundaria y en si las escuelas de nuestro país, pues es en las aulas donde se generan los factores de cambio mediante un clima de tolerancia y actualidad. 

domingo, 28 de abril de 2013

BRUNO BARONNET.- LAS ESCUELAS NORMALES INDIGENAS.


“DE CARA AL CURRICULO NACIONAL: LAS ESCUELAS NORMALES INDIGENAS EN LAS POLITICAS DE FORMACION DOCENTE EN MÉXICO”

Bruno Baronnet


Lic. Paloma Edith Ventura Valenzuela


El artículo propone un análisis social de los procesos de transformación de las escuelas normales indígenas en México.
Michoacán, Oaxaca, Chiapas, son estados que desde hace años, dieron inicio y fueron los precursores de  las Escuelas Normales donde se promueve la LICENCIATURA EN EDUCACION PUBLICA INDIGENA BILINGÜE, ubicándose en municipios con alta proporción nativa indígena, como son: Cherán, en Michoacán; en Zinacantán, Chiapas; Tlacolula, Oaxaca; y en Tamazunchale, San Luis Potosí, Tantoyuca, Veracruz; Hecelchakan, Yucatán; Ayotzinapa, Guerrero, entre otras.
Poco a poco, con los años, fueron surgiendo otras mas, donde se recibían estudiantes mestizos, que buscaban incorporarse al magisterio bilingüe de la Dirección General de Educación Indígena.
El autor hace mención a que, aun cuando en nuestro país contamos con un basto abanico cultural con distintas etnias y culturas indígenas en los 32 estados de la republica, solo en 15 de ellos se cuenta con escuelas normales oficiales con enfoque curricular intercultural.
Enuncia que es en el siglo XIX, la docencia pasa de ser una actividad liberal a una profesión de estado, el cual determina los contenidos y los métodos de enseñanza básica.
La creación por el estado de las principales normales del país se realiza durante el porfiriato y son reorganizadas después de la creación de la SEP en 1921.
Así mismo, menciona como se buscó crear planes de estudios para licenciaturas en educación primaria “intercultural” en lugar de una “indígena”.
En nuestro país, a diferencia de Guatemala con las escuelas normales bilingües interculturales, el proceso reciente de oficialización que el estado mexicano ha otorgado a determinadas iniciativas de formación escolarizada destinada a jóvenes bachilleres indígenas, ha sido tenso y difícil.
El Actor indígena y la LEPIB en las escuelas normales regulares: El estado tuvo que aceptarla en un primer momento, pero pronto les impuso los principios y objetivos curriculares de orden nacional que rigen a las escuelas normales no indígenas. Se les impuso inclinarse a seguir al pie de la letra el plan de estudios de 1997; Les advertían que si buscaban concretar un plan alternativo, existía el riesgo de que no tendría el reconocimiento oficial.
En la actualidad, la situación de las escuelas Normales con LEPIB es preocupante; tanto como la preocupante situación de que nuestro abanico cultural desaparezca. Ni los pueblos indígenas organizados políticamente, ni los grupos que conforman el SNTE, las ONG y los académicos, se han involucrado plenamente en el impulso coordinado a nivel nacional de a LEPIB.
Lo anterior, nos hablaría nuevamente, de una manifestación de un racismo exacerbado, donde se discrimina a los “diferentes” porque no se valora su gran importancia en la conformación de nuestra diversidad cultural. Volvemos, como hace años, a nuestra “maldición de Malinche”.

jueves, 18 de abril de 2013

OCTAVA ENTRADA ELSIE ROCKWELL. LA RELEVANCIA DE LA ETNOGRAFIA PARA LA TRANSFORMACION DE LA ESCUELA.


“LA RELEVANCIA DE LA ETNOGRAFÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN DE LA  ESCUELA”.


Elsie Rockwell

Lic. Paloma Edith Ventura Valenzuela

El término etnografía corresponde fundamentalmente a la antropología, aunque también es utilizado en el ámbito de la sociología.
Elsie Rockwell ofrece algunos datos al respecto. Afirma que la investigación etnográfica se desarrolló hace poco más de tres décadas, sobre todo en Inglaterra. Proveniente de la antropología, pronto se constituyó en una alternativa de investigación en educación, provocando múltiples rechazos por no ajustarse a los paradigmas dominantes en esa época.
Con el término etnografía se hace alusión tanto a una forma de actuar en la investigación de campo, como al producto final de la actividad investigativa. Rockwell considera que la etnografía es mucho más que una herramienta para recolectar datos y no debe ser considerada como un método, sino más bien como un enfoque en el que se encuentran método y teoría, pero sin agotar la problemática de ambos.
A la etnografía se le considera una teoría descriptiva, en mientras que la etnología es entendida como una teoría comparativa.
Ya específicamente dentro del campo educativo, existen algunas tendencias:
- Las guías de campo.
- La etnografía semántica.
- La microetnografía.
- La macroetnografía.
Veamos brevemente qué dice Elsie Rockwell acerca de cada una de ellas:

"Posiblemente la sistematización más difundida del trabajo de campo antropológico sea el uso de las guías de campo para orientar la observación y clasificar los datos obtenidos. La intención de las guías es proporcionar una serie de categorías universales, transculturales y teóricamente neutras que permitan abordar con el supuesto de objetividad el estudio de los fenómenos educativos en cualquier sociedad. Sin embargo, la selección (y exclusión) y el agrupamiento de categorías reflejan sesgos teóricos explícitos e implícitos. La educación aparece en las guías clásicas del campo de la Antropología como un aspecto constante de cualquier sociedad, con múltiples expresiones culturales no escolares"



Características de la Etnografia

Ø “visión de los nativos”: La interpretación y la integración de los conocimientos locales a la construcción misma de la descripción, rasgo esencial del proceso etnográfico.
Ø El etnógrafo construye conocimientos; si bien describe realidades sociales particulares, debe a su vez plantear relaciones relevantes para las inquietudes teóricas más generales.
Ø La etnografía no es y no da, en sí misma, una alternativa pedagógica. La etnografía puede aportar a esa discusión pedagógica las descripciones de procesos cotidianos que se dan en las escuelas.
Ø En su tarea de integrar el conocimiento local, la etnografía puede acercarse sin la mirada prescriptiva de la pedagogía a este saber docente.
Ø La actividad central de la etnografía es la de construir conocimiento, y a
través de ello, apuntar a nuevas posibilidades de relación con la escuela y el trabajo docente. Esta actividad no siempre es pertinente


HACIA UNA ETNOGRAFÍA RELEVANTE PARA LA TRANSFORMACIÓN DE LA ESCUELA

La transformación social de la escuela se origina en procesos políticos, en acciones colectivas de otro orden, dentro de las cuales puede ser relevante según la perspectiva asumida, el conocimiento que resulta de la investigación

La contribución que la etnografía puede hacer se encuentra en el terreno conceptual y depende de la perspectiva teórica desde la cual se describe y se interpreta la realidad educativa

Desde esta nueva perspectiva antropológica, nos resulta inconcebible la idea de una escuela que no cambia o que cambia sólo por la intervención externa

El conocimiento de las situaciones cotidianas de la escuela y de las contradicciones de la práctica docente real nos orienta hacia ciertos cambios posibles.

La propuesta es tratar de historizar la concepción que tenemos de la realidad
actual de la escuela y la práctica docente

En la heterogeneidad nacional y regional responde a historias de construcción diferentes, que marcan con sentidos distintos las realidades educativas locales.

Se encuentran las huellas de esa historia; reflejadas, entre líneas, en la documentación oficial; guardadas en la tradición oral y la memoria colectiva

Es necesario comprender, a partir de la transformación social profunda que generó la escuela pública universal y gratuita, los cambios más recientes en América Latina que provienen del Estado. Muchos de estos cambios implican la destrucción de espacios de potencial resistencia colectiva o de mayor posibilidad de apropiación cultural.

Es necesario comprender, a partir de la transformación social profunda que generó la escuela pública universal y gratuita, los cambios más recientes en América Latina que provienen del Estado. Muchos de estos cambios implican la destrucción de espacios de potencial resistencia colectiva o de mayor posibilidad de apropiación cultural.

Al buscar el sentido de los cambios que marcan la historia de la escuela nos encontramos con un segundo problema conceptual: la relación entre los procesos de transformación y los de reproducción.

En la dinámica social histórica identificamos los procesos de coerción a los que estamos sujetos en la práctica diaria, y los procesos de formación de consenso, que sustentan tanto las alianzas del poder dominante como las redes de alianzas alternativas.

Sobre el análisis de los fenómenos sociales que siempre tendrán impacto en la educación hablaremos sobre la coerción: los procesos de coerción a los que estamos sujetos en la práctica diaria, y los procesos de formación de consenso, que sustentan tanto las alianzas del poder dominante como las redes de alianzas alternativas. En la jerarquía de poderes institucionales, en los controles del tiempo cotidiano y los destinos del espacio urbano; en la definición arbitraria de las categorías que estructuran el espacio público, la sociedad civil, y que permiten la entrada de ciertos discursos y ciertas prácticas y no de otras.


miércoles, 10 de abril de 2013

CONOCIENDO NUESTRAS ESCUELAS. UN ACERCAMIENTO ETNOGRAFICO A LA CULTURA ESCOLAR. MARIA BERTELY


CONOCIENDO NUESTRAS ESCUELAS
UN ACERCAMIENTO ETNOGRAFICO A LA CULTURA ESCOLAR.

Maria Bertely Busquets


Lic. Paloma Edith Ventura Valenzuela


En nuestro país, el término “etnografía” así como su aplicación a la investigación educativa comenzó a aplicarse a finales de la década de los setenta.

El “padre” de la etnografía es Malinowski, quien mostró como toda sociedad posee una estructura cultural reconocible, y resalta la importancia de no solo describir, sino inscribir la cultura escolar, al estudiar los procesos de aprendizaje y de enseñanza determinados por la cultura, asi como los comportamientos, valores, rutinas, costumbres, etc.

La etnografía, investigación etnográfica o investigación cualitativa, es un método de investigación útil en la identificación, análisis y solución de múltiples problemas de la educación, mejora la calidad de la educación, estudia y resuelve los diferentes problemas que la afectan. Se traduce etimológicamente como estudio de las etnias y significa el análisis del modo de vida de una raza o grupo de individuos, mediante la observación y descripción de lo que la gente hace, cómo se comportan y cómo interactúan entre sí, para describir sus creencias, valores, motivaciones, perspectivas y cómo éstos pueden variar en diferentes momentos y circunstancias; podríamos decir que describe las múltiples formas de vida de los seres humanos.

La investigación pedagógica tiene un marcado carácter social, su objeto de estudio es la educación del hombre, vista y analizada como proceso, con una concepción holística, en la que se puede estudiar a los individuos que intervienen en el proceso educativo, al contexto educativo, al propio proceso o algunos de los componentes que lo integran. 

Los métodos que se utilizan en la investigación pedagógica para la producción de conocimientos son muy diversos y difieren de los que se utilizan en las ciencias exactas, en éstas se presentan factores subjetivos de los propios individuos y de las relaciones que se dan entre ellos.

El maestro en este tipo de investigación constituye un elemento vital y, en ocasiones, es el investigador principal, pues desde su posición en el proceso educativo, puede identificar, estudiar y resolver múltiples problemas de la didáctica y la educación.  

Para hacer etnografía es necesario adentrarse en el grupo, aprender su lenguaje y costumbres, para hacer adecuadas interpretaciones de los sucesos, si se tienen en cuenta sus significados; El etnógrafo debe insertarse en la vida del grupo, convivir con sus miembros, buscar su aceptación, aprender su cultura, adentrarse para analizar los puntos de vista de los sujetos y las condiciones histórico-sociales en que se dan. 

Así pues, En el quehacer docente, los maestros pueden utilizar las herramientas de los etnógrafos, pues interactúan con sus estudiantes y se convierten en destacados observadores y entrevistadores, su trabajo les permite ser parte del grupo, pero siempre mantener su función de maestro. En estas prácticas se comienzan a analizar las relaciones escuela-maestro-alumno-sociedad, para conocer a fondo los diferentes problemas que se presentan como resultado de la interacción entre ellos. 

La autora identifica 3 niveles de reconstrucción epistemológica por los que puede transitar de manera constructiva y dialéctica un etnógrafo educativo:

1.- LA ACCION SOCIAL SIGNIFICATIVA:
El etnógrafo educativo, a partir de esta orientación, supone que los sujetos que participan en las escuelas y salones de clase se forman como directores, maestros, alumnos, padres y madres de familia, al interactuar y tomar el papel que cada uno de ellos debe asumir en situaciones específicas y aprendizaje especificas.
La realidad es producto de una construcción social que toda situación humana se construye en un contexto, y que los significados se crean y recrean en la interacción social cotidiana.

2.- EL ENTRAMADO CULTURAL:
La etnografía educativa, además de documentar la vida cotidiana en las escuelas y salones de clases, debe abarcar el análisis de los procesos históricos, sociales y estructurales que intervienen en su generación.

3.-  HEGEMONIA, CONCENSO E INSTRUMENTOS DE SIGNIFICACIÓN:
Vinculo entre el ejercicio hegemónico y los que sucede en los salones de clases y escuelas. La práctica social no se agota en lo cotidiano, ni en un orden cultural. Toda acción significativa, motivada e intencional, tiene que ver con la manera en que se distribuye el poder en nuestras sociedades. En muchas ocasiones la inevitable participación del etnógrafo en la cultura escolar sus representaciones y prejuicios se imponen sobre lo que está oculto.
La articulación epistemológica de los conceptos de acción significativa, cultura y ejercicio hegemónico, permite reintegrarle al trabajo etnográfico en educación su sentido político.

Así pues, podrían identificarse algunos retos epistemológicos del quehacer etnográfico en educación, los cuales son:
Primero: la necesidad de establecer articulaciones epistemológicas en tre las situaciones particulares que documenta el etnógrafo y los procesos sociales mas amplios en que dichas situaciones se insertan.
Segundo: Sacar a la luz el sentido político de nuestras inscripciones e interpretaciones.
Tercero: equilibrar el modo en que se relaciona el horizonte significativo del interprete con el del sujeto interpretado.

martes, 9 de abril de 2013

SEXTA ENTRADA CULTURA ESCOLAR, CULTURAS ESCOLARES O CULTURAS DE O SOBRE LA ESCUELA


SISTEMAS EDUCATIVOS, CULTURAS ESCOLARES Y REFORMAS
ANTONIO VIÑAO

Lic. Paloma Edith Ventura Valenzuela.

CULTURA ESCOLAR, CULTURAS ESCOLARES O CULTURAS DE O SOBRE LA ESCUELA

Desde una perspectiva histórica, resulta más fructífero hablar de la cultura escolar en forma plural, es decir “culturas escolares”.

Tomando en cuenta que cada escuela es un caso, es decir, posee su propia cultura, características peculiares, etc. No existen dos escuelas, colegios, institutos o universidades iguales, incluso en los distintos grados académicos existe una distinta cultura escolar.

Ello explica, en buena parte, los problemas que se presentan a los alumnos en el tránsito de la enseñanza primaria a la  secundaria, y los conflictos que surgen cuando se integran en un mismo establecimiento profesores de uno y otro nivel educativo.

Así pues, dentro de las instituciones encontramos “subculturas escolares”, como la cultura de los alumnos, la cultura de las familias o padres, la cultura del personal de administración y servicios con sus correspondientes expectativas, intereses, mentalidad y modos de proceder. Incluso en el ámbito de la cultura de los profesores existen “subculturas”.

Existen, pues, culturas especificas de cada nivel educativo, y de cada uno de los grupos de actores que intervienen en la vida cotidiana de las instituciones de enseñanza, así como subculturas más especificas. Esta doble interacción y enfrentamiento de la cultura de los profesores y maestros con la cultura de los reformadores y gestores y la de los expertos o científicos de la educación es la que explica el fracaso de las reformas educativas.

CULTURA ESCOLAR E IDENTIDAD

Como ya comentamos anteriormente, la cultura escolar se refiere a aquellos aprendizajes que se dan dentro de la institución escolar, las pautas de relaciones que se establecen así como, los significados y comportamientos. Estos aprendizajes se pretenden provocar a las nuevas generaciones a través de la institución escolar.

Por lo anterior, La escuela debería convertirse en un espacio de encuentro donde se revelen los elementos de la cultura y donde se conozca la cultura experiencial de los alumnos derivada de los escenarios sociales en los que hasta el momento del ingreso a la escuela han constituido los principales espacios de aprendizaje, principalmente en la familia, y de esta forma brindar los conocimientos académicos relacionados y abiertos a la cultura vivencial del individuo.

La escuela es el centro donde se realiza esta interacción entre la cultura experiencial adquirida en la familia y la cultura escolar.

La escuela va a hacer visible la cultura escolar en el alumno a través del currículum que es la forma de organizar los conocimientos que se adquieren de manera planificada y formal, por medio de textos, elaboración docente, etc.). Existen alumnos que demuestran ser muy capaces de aprender en la cultura experiencial. Sin embargo, en la escuela no revelan la misma capacidad, ¿por que se produce esa ruptura entre vida cotidiana y escuela? ¿cómo repercuten estas culturas en la formación de la identidad?

Uno de las dificultades radica en la dicotomía entre los contenidos de la escuela con la vida cotidiana, al presentar tal grado de abstracción que carecen del valor práctico para ser utilizados en el día a día. El sujeto aprende las estrategias para solucionar los problemas en la escuela, pero el objetivo es enseñar aprendizajes significativos, conectados con la realidad social. Son estos contenidos los que nutren, los verdaderos desarrolladores de la identidad personal.

Asi pues, la vía de asimilación de la cultura es el aprendizaje significativo

Vigotsky y Bruner destacan la importancia de crear espacios de diálogo, de significados compartidos, entre lo que el alumno trae y lo que el docente tiene para ofrecerle del conocimiento de su disciplina.

El aula debe ser un ámbito donde se vincula la cultura escolar con la experiencial y viceversa, lo ideal es que cuando el individuo termina su ciclo de enseñanza institucional, interprete la realidad con la mezcla de los aprendizajes escolares y los experienciales.

Todo esto se podrá llevar a cabo, si el docente tiene en cuenta, los conocimientos, intereses y preocupaciones que tiene el alumno; y por sobre todas las cosas si tiene presente que el alumno es un ser social que actúa fuera de la Institución Educativa.

Dentro de la escuela se ponen de manifiesto las contradicciones, conflictos y exigencias de los distintos sectores de la sociedad y por tanto el escolar va a aprender a vivir dentro de una sociedad de contradicciones. La escuela no existe cual una isla separada de la realidad política, económico y social.

En la actualidad influye en la escuela y en la familia una cultura con valores deseables, universales y humanistas y antivalores (consumo, individualismo extremo, absoluto poder del mercado), que pueden también incidir en la construcción de significados y en la formación de la identidad.

En la edad juvenil el/la joven que ingresa en la Escuela para cursar estudios superiores trae consigo las experiencias vividas, integradas a una identidad personal y cultural definida. En el encuentro con nuevas identidades tratará de re definir la propia identidad y de dar respuesta a cuestionamientos esenciales ¿Quién soy yo? y alcanzar una cierta estabilidad de su identidad que no cambia en cada ambiente, relación o situación en que encuentre.

La identidad personal madura es expresión de la posibilidad del sujeto de establecer relaciones maduras y de la toma de una opción de vida estable y una opción de valores significativos; y la definición y autodeterminación profesional completan la formación de la identidad al estar en capacidad de responder a las preguntas: ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿En qué dirección debo orientar mi existencia? ¿Por quién y por qué empeñar mis esfuerzos?

Negar el papel de la escuela hoy a pesar de los cantos de sirena de un mundo globalizado y del poder de los medios masivos de comunicación y de las nuevas técnicas de la información y proponer que los individuos pueden aprender y desarrollarse solos, que las trabas y éxitos están marcados por las condicionantes naturales, resulta algo inoperante, seria incompleta la formación desconociendo la dimensión social de la educación como proceso de interacción interpersonal.

Juegan un papel preponderante los medios masivos de comunicación, que en la actualidad constituyen una competencia para la escuela, ya que estos son un canal mucho más poderoso y atractivo de proveer información (cultura de la imagen). El estudiante llega a la escuela no sólo con la cultura familiar sino también con un fuerte influjo cultural, proveniente no solo de la cultura local sino internacional, producto de la globalización en la que estamos insertos.